Reseña de La gallina que cruzó la carretera

De fácil lectura, estamos ante un libro de los que bien podíamos denominar como de una tarde, pues es el tiempo en el que puede leerse.

Se trata de una obra de aquellas que antiguamente, antes de que vieran la luz términos como la inteligencia emocional o el coaching, se denominaba de autoayuda. Género que parece no dejar indiferente a nadie, pues despierta simpatías y recelos por igual. O te gustan (convirtiéndote en un firme defensor de los mismos), o desconfías de ellos pues crees que te están vendiendo humo. Yo, que me considero una persona positiva y optimista, soy un fiel seguidor de este tipo de libros desde que, décadas atrás, mis padres me regalaran El vendedor más grande del mundo, bestseller que, dicho sea de paso, se encuentra ya en mi mesilla esperando (haciendo cola como los aviones en la pista de despegue del londinense aeropuerto de Heathrow) a ser releído una vez más, para poder escribir una reseña del mismo para Frikonomics.

Menchu y Rubén han escrito una deliciosa fábula en la que su protagonista, la gallina Popeya, tras ser tildada por su entorno de rara y diferente por no conformarse con la monotonía y por su afán de conocimiento, es capaz de cambiar la vida, con su optimismo e iniciativa, de todo su hábitat, Chicken City. Su madre, preocupada por la actitud diferente de su hija, le lleva a una psicoanalista argentina, quien dictamina que Popeya tiene el síndrome del culo inquieto. Se trata, en definitiva, de una oda al espíritu emprendedor y al compañerismo, escrita de forma amena y sencilla y con un refinado sentido del humor.

En ella se muestran todas las cualidades que ha de tener un buen líder, que, lejos de ser una persona autoritaria y engreída que se rodea de gente mediocre para alentar su ego y conservar su estatus, ha de ser un buen formador y motivador de equipos porque, como se dice en el libro, la función del líder es producir más líderes, no más seguidores. He ahí el quid de la cuestión: trabajar en equipo.

Esta fábula no está solamente dirigida a aquellas personas que posean espíritu emprendedor, sino a todas aquellas que quieran enfrentarse al día a día con energía y optimismo. Vivimos momentos difíciles, sí, pero como reza la cita de Thomas Carlyle que se refleja en el libro de nada le sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive, lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos. Debemos pues dejar de lamentarnos (mi amigo José siempre me dice que hay que salir llorados de casa), y salir a buscar las oportunidades que hay fuera. El mundo exige resultados. No les cuentes tus dolores de parto. Muéstrales al niño (Indira Gandhi).

Menchu Gómez y Rubén Turienzo

La gallina que cruzó la carretera

Almuzarra. Barcelona 2007

 Reseña publicada en Frikonomics.com

 David Torija Pradillo

davidtorija@coev.com

Acerca de David Torija

Economist and MBA. Business Development Manager, Advisor and Business Strategist. Passionate about Management, Finance, Marketing, Sales, Social Media, Writing and Public Speaking. Cross Cultural and Global Minded. Hard Worker. Entrepreneur. Optimistic, Enthusiastic: Always look on the bright side of life.
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