Mi particular crónica de la 23ª edición del Torneo Internacional de Madrid

(Crónica escrita para la web del Club Hielo Madrid Veteranos)
En un lugar de Madrid, de cuyo nombre no quiero acordarme, en mil novecientos noventa y seis, vivían unos hidalgos jugadores de hockey, de los de stick en astillero, peto antiguo, coderas y guantes descosidos, achaques incipientes, calvas relucientes (malditos cascos Jofa) y panza cervecera…
…Es, pues, de saber que estos sobredichos hidalgos jugadores, los ratos que estaban ociosos —que eran los menos del año—, en lugar de darse a leer libros de caballería, decidieron continuar con su afición hockeística y fundar un equipo de hockey hielo veterano, con tanta afición y gusto, que olvidáronse casi de todo punto de otros menesteres y aun hasta de la administración de su hacienda…
Y así, más menos que más, fue como nació el Club Hielo Madrid Veteranos, treinta años atrás. Como un aniversario tan importante merece celebrarse por todo lo alto, la directiva decidió que nuestro tradicional torneo internacional de Madrid del que, sin ánimo de ser pretencioso, se dice que es uno de los mejores del circuito no ya nacional, sino europeo, debería ser aún más especial.
Por lo que un grupo de los mejores hombres del Club Hielo Madrid Veteranos que formaban un comando, fugados de la prisión en la que se encontraban recluidos por un delito que no habían cometido y que sobrevivían como soldados de fortuna decidieron, meses atrás, ponerse a trabajar para celebrar un torneo que fuese recordado por edades infinitas. Mi agradecimiento al Equipo A del CHMV que ha trabajado a destajo y desinteresadamente para que la vigésimo tercera edición de nuestro torneo saliese a la perfección.
La primera decisión fue adelantar la fecha del torneo, que tradicionalmente se celebraba a finales de junio y que, en esta ocasión, se ha disputado los días 22, 23 y 24 de mayo. Cambio de fecha que aumentó la demanda de equipos que quisieron participar en el torneo. El lugar, el de siempre, la Pista de Hielo la Nevera de Majadahonda.
Finalmente han sido 12 los equipos participantes. El CHMV (el burro delante para que no se espante) con 3 equipos (Negro, Blanco y Amarillo); un fijo en las últimas ediciones del torneo: los Ice Crackens de Valencia; después de algunos años sin asistir nos volvían a visitar nostres amics del Veterans Club Gel Puigcerdà; Nuestros amigos gasteiztarras del AVHH Vitoria, completaban la tanda de equipos nacionales. De la República Checa asistieron: el Hokejové Tréninky Praha y el Old Boys Pilsen Indians. Desde Francia vinieron: Les Vieilles Crosses d’Anglet y Champigny Hockey Club; Desde Suecia lo hicieron: los Vallentuna Oldtimers Stockholm; y por último, y no menos importantes, desde Dinamarca vinieronlos Copenhagen Falcons.
Según se iba acercando el inicio del torneo, se fueron anunciando en nuestras redes sociales (síguenos si aún no lo haces), los distintos equipos participantes. Siendo la presencia más celebrada la de Josef Reznicek con los Old Boys Pilsen Indians, jugador que más partidos ha disputado en la historia de la liga checa.
Muchas otras novedades fueron anunciándose. Como la canción del treinta aniversario del CHMV. Con dos versiones, heavy metal y Street hip hop. Madrid en el pecho, desde el 96 veteranos hechos… Varios videos conmemorativos, los distintos logotipos del torneo y del 30 aniversario…
Para la elaboración del calendario de partidos, se hicieron dos grupos, utilizando la IA, de seis equipos cada uno. El grupo A lo formaban el CHMV Negro, Tréninky Praha, CHMV Amarillo, Ice Crackens, Puigcerdà y Copenhagen Falcons. Mientras el grupo B contaba con el CHMV Blanco, Vallentuna, Old Boys Pilsen, AVHH Vitoria, Anglet y Champigny. En cada grupo todos los equipos jugaban entre sí y, en la jornada del domingo, se enfrentarían aquellos que, en ambos grupos, hubiesen quedado en la misma posición.
Como el calendario estaba muy apretado, el primer partido entre CHMV Negro y el CHMV Amarillo tuvo que adelantarse, por lo que se disputó antes del entrenamiento del CHMV en Valdemoro el miércoles 20,y pese a que los amarillos salimos con más moral que el Alcoyano, ganó el CHMV Negro por un apretado (nótese la ironía) 7 a 1.
Y por fin llegó el viernes, el día en el que comenzaba oficialmente el torneo (con la excepción del partido ya mencionado) y, como siempre, un grupo de voluntarios del CHMV, se puso manos a la obra (cual Manolo Jumilla Pandero y Benito Lopera Perrote) comenzando con el montaje de carpas y demás preparativos para que todo estuviese a punto. Se rumoreaba que nuestro compañero Stephane de Vito estuvo a punto de pernoctar en los aledaños de La Nevera la noche anterior para encargarse de la recepción de la cerveza (pero parece que, como la canción de Javier Krahe y Sabina, fue solo un burdo rumor). Gracias Stephane por tu dedicación, y por tus daiquiris, claro está
Y hablando de cerveza, este año como novedad, contamos con dos grifos, que no cesaron su actividad en ningún momento, para evitar la deshidratación de los aguerridos jugadores. Para que la cadena de suministro de tan apreciado elixir no se rompiese, el CHMV había comprado la nada desdeñable cantidad de 20 barriles.
El viernes por la tarde, fueron llegando los chicos blancos de tamaño medio (Derek Sutton dixit) que iban a disputar los partidos. Tras los mismos, la plancha iba funcionando a buen ritmo para acompañar la cerveza y las primeras risas entre los participantes y sus acompañantes.
Se había programado una duración de 25 minutos para los partidos, pero como el calendario estaba muy apretado, se convino reducir la misma a 22 minutos para la jornada del sábado. Durante toda la jornada, los equipos tuvieron comida y bebida en todo momento, siendo el sábado protagonista la paella (arroz con cosas para los valencianos más puristas del arròs).
Tras la jornada deportiva del sábado, llegó uno de los momentos más esperados por los participantes, la cena del torneo. El local elegido, La Supercervecería de Majadahonda, superó todas las expectativas. A la llegada de los comensales, un DJ amenizaba una jornada de tardeo. Mientras llegaban las viandas, los jugadores de hockey veterano, fueron dando cuenta de la que dicen es la cerveza más fría de Madrid. Y del bebercio se dio paso al comercio. Un plato de algo más de entrecot que patatas, costillar ibérico los más audaces, cachopo con cabrales los otros y algún salmón de añadidura, consumieron las tres partes de su hacienda.

A los postres comenzó el espectáculo musical. Nada más comenzar, la pista fue invadida por los bailones más audaces: Pepeus, Txirris, Peki…por el CHMV, Draco techno ska y Jordipor el Puigcerdà, Sergio por el Vitoria… Por lo que el alma mater de la velada fueron, sin duda, los participantes en el torneo. Algunos nos retiramos tras la cena, otros continuaron la fiesta en los dos ambientes discotequeros que tiene el local.
La mañana del domingo, como es tradición, algunas caras resacosas, pero ánimo, mucho ánimo y muchas ganas de jugar al hockey. Comenzó la jornada con la disputa del undécimo puesto, que fue a para a manos de los Ice Crackens de Valencia, gracias a una gran actuación de su portero Carmelo Biot y de Peter Varinsky, en detrimento del CHMV Blanco que cerró la clasificación del torneo. Posteriormente , el CHMV Amarillo arrebató la novena posición al Vitoria en la tanda penaltis. La séptima plaza se la disputaron los Falcons y Vallentuna cayendo ésta para los suecos.
Anglet y Puigcerdà pelearon por la quinta plaza, que se la llevó, por 4 a 2 el equipo del sur de Francia. Mientras, el buen ambiente continuaba dentro y fuera de la pista, en ésta última, gracias a la animación musical de nuestro Sergio Villuendas, que, aparte de las canciones del treinta aniversario y de los grandes clásicos, entretuvo al personal con temazos como el No cambié de Leonardo Dantés o la banda sonora de Oliver y Benji…. Champigny y Praha jugaron por la tercera posición, decantándose ésta del lado francés por 3 a 1.
Y por fin llegó la esperada final entre el Club Hielo Madrid Veteranos Negro y los Old Boys Pilsen Indians. Fue un partido memorable. El ambiente en las gradas era sensacional, nuestro gran Pepeus dirigió una particular ola y la coreografía del YMCA de los Village People, entre otras. Mientras, en el hielo, los Checos abrieron el marcador. Todo apuntaba a que éstos iban a llevarse el original trofeo del torneo (obra de nuestro compañero Guti). Pero el CHMV Negro apretó los dientes y consiguió un empate en los últimos instantes, rematando la heroica remontada con un gol a escasos 6 segundos del final, que daba la victoria al CHMV Negro.
Tras la entrega de trofeos, se degustó un exquisito guiso de carne, continuando la ingesta de cerveza a buen ritmo. Poco a poco los equipos se fueron marchando hacia sus ciudades de origen, con el propósito de vernos el año que viene. Y así, más o menos, fueron las cosas, y así, más o menos, se las hemos contado. Nos vemos en el 24.
Una crónica de David Torija #12 CHMV






































